4ª Edición: Taller Inteligencia Emocional

Comenzamos en Marzo la 4ª Edición del Taller de Inteligencia Emocional. En este caso vamos a segmentar el taller en dos mitades. Una, nivel de iniciación, y dos nivel de gestión emocional.

Después de haber trabajado durante las tres ediciones anteriores y habiendo constatado como se fomenta el autoconocimiento emocional y la adquisición de recursos para el manejo de emociones, no tenemos ninguna duda de que hemos de seguir promoviendo la participación en estos talleres. Además, gracias a obtener un continuo «feedback» sobre la práctica, hemos ido mejorando dinámicas, ejercicios y las mismas técnicas que aplicamos para el desarrollo de la Inteligencia Emocional. Es por ello que esta 4ª edición es una versión aun más mejorada de estos talleres.

Pensamos que para ser realmente felices, hemos de conocernos primero, que ocurre realmente en nuestro interior. Pararnos, escucharnos y atendernos son algunas acciones que empleamos a través de nuestra guía terapéutica y usando el dinamismo que conlleva la interacción en el grupo. Precisamente es más fácil trabajar con las emociones si hay una conexión grupal entre las personas que asisten a estos encuentros. Y gracias a la cooperación y el compañerismo, la conexión termina estableciéndose, generándose así una sinergia mutua de aprendizajes.

Nuestra finalidad como terapeutas no se basa en la acumulación de conocimiento, conceptos y teorías sobre la Inteligencia Emocional, sino que a través de la práctica con tus emociones adquieras habilidades y herramientas que te sirvan en tu día a día. Nos interesa un aprendizaje real, basado en la capacitación de los alumnos.

Para formar parte de este taller tan solo tienes que escribirnos a este correo electrónico: contacto@atalygarciapsicologa.com y te enviaremos como inscribirte.
También puedes hacerlo a través del correo electrónico que viene en la parte inferior de esta página web. Para dudas y más información también puedes llamarme al teléfono que viene indicado.

Os dejo un vídeo de Elsa Punset sobre la autoaceptación, una poderosa forma de gestionar emociones y fomentar estados positivos en uno mismo:

Los Universos ligados: el autoconocimiento

El autoconocimiento está intrínsecamente unido al conocimiento de lo que te rodea. Somos el reflejo de lo que ocurre a nuestro alrededor y viceversa, y parece ser que a medida que derribamos los muros que impiden este autoconocimiento nos abrimos también a sacarle punta a la capacidad de observación e interpretación de lo que ocurre en el mundo externo. El ser humano hace la sociedad, pero ésta también condiciona al ser humano.

Hay dos aspectos que considero tener en cuenta, por un lado el fomento de la introspección es como entrenar un músculo, a medida que vas ejercitándolo va adquiriendo más fuerza. Esto nos lleva a mejorar la capacidad de observación en todos los sentidos; por ejemplo el aprender a escucharse o a identificar ciertas emociones es una cuestión de poner la voluntad de tener un contacto consciente e intencionado con uno mismo. Esa práctica individual nos proporciona facilidades para ponerlas en marcha con nuestro interlocutor y desarrollar habilidades como la empatía. Por otro lado el camino del autoconocimiento genera consciencia sobre realidades que ocurren en uno mismo. Como todo está conectado, encontramos símiles y parámetros cercanos entre esa toma de conocimiento interior y la observación que emprendemos fuera.

El autoconocimiento se puede obtener constantemente, sobre cualquier experiencia, sin embargo es necesario tener la voluntad de observarse, de analizarse, y aun con más fuerza, de sentirse. Tenemos que estar abierto a ello. Si no puede ocurrir como el dicho de tropezar una y otra vez con la misma piedra. Si no adquirimos la capacidad de entender lo que es bueno para nosotros y lo que no, estaremos tropezando continuamente. No pasa nada tropezar con la piedra alguna vez, lo malo es cogerle cariño.
Saber qué nos conviene es un conocimiento que se deriva del saber sobre uno mismo. Hemos de reconocer que en esta vida occidentalizada, hemos aprendido más a estar fuera de nosotros, que dentro, y eso genera desequilibrio, pues no atendemos a nuestras verdaderas necesidades. Sin embargo, tenemos una tendencia innata como seres vivos a intentar generar homeostasis y equilibrio en nosotros. Es por ello que el desequilibrio, aun cuando se camufle y se tape (consciente o inconscientemente), terminará volviendo, pues nuestro sistema corporal y mental nos lo traerá de vuelta para que sea superado y purificado. Por ello precisamente, puedes huir de una situación externa, de un mal amigo, de tu trabajo mal remunerado o del perro que siempre te ladra, pero jamás podrás huir definitivamente de ti mismo.

Hay prácticas que nos llevan directamente a experimentarnos, como puede ser el yoga o la meditación, entre otras. A través de ellas podemos sumergirnos en ese universo amplio que llamamos interior y obtener muchas revelaciones sobre nosotros mismos. Esa inmersión puede ponerte en contacto con muchos aspectos a limpiar de ti mismo, mecanismos de defensas, autoengaños, introyectos (condicionamientos asumidos desde la educación, sea familiar o social), miedos, etc. El quitar estas vendas, conlleva a veces un trabajo considerable, y en muchos casos no es fácil, por eso el camino de la meditación puede ser bastante duro en algunos tramos. En cualquier caso recorrer tales obstáculos y superarlos te da una conciencia superior sobre la experiencia y su significado. Esta apertura de percepción se produce al mismo tiempo en la otra dirección, hacia el exterior, donde nos percataremos con mayor frecuencia, siguiendo el ejemplo anterior, del autoengaño de la persona que tienes delante o de los condicionamientos sociales al que están sometidos. De igual manera, conectar con tu naturaleza bondadosa o con tu amor interior, te permite, a través de la consciencia que se genera en el autoconocimento, tener más capacidad para ver y valorar esa energía que está ahí en el exterior, esperándote.

En definitiva, aunque te pudiera dar vértigo asomarte a ese universo, es importante que no intentes huir de ti mismo, pues el que intenta huir de sí mismo termina tratándose como su propio enemigo. Te recomiendo que te escuches, rompas barreras y te conozcas. En la medida que conoces tu energía conoces la energía del mundo. Y en esa naturaleza de conexión reside la vibración donde encuentras el amor, equilibrio y felicidad que ya andabas buscando.

Taller de Inteligencia Emocional.

Aquí os presento la Tercera Edición del Taller de Inteligencia Emocional.

Teniendo en cuenta el éxito que tuvo la anterior edición, nos hemos planteado volver a repetirlo, pero esta vez, de mayor duración que el último que hicimos; un total de 21 horas donde vamos a trabajar con dinámicas grupales y ejercicios individuales sobre nuestras emociones y sentimientos.

¿Por qué son importantes estos talleres? Básicamente porque contribuyen a que las personas sean más felices y tengan más bienestar. Potenciar nuestra inteligencia emocional nos sirve para acercarnos a estos objetivos a través del trabajo personal con uno mismo. Tus emociones son importantes, pues expresan tu calidad de vida, y resulta que la Inteligencia Emocional es algo que se puede entrenar.

A todos nos puede pasar que a veces tenemos emociones que no queremos tener, que no nos gusta sentir, o incluso algunas emociones nos llevan, en determinadas situaciones, a un comportamiento, que pasado un tiempo, lamentamos, o simplemente, pensamos que deberíamos haber actuado de otra forma. ¿Cuántas veces ocurre que hay algunas emociones que se apoderan de ti, que no te ves capaz de controlarlas, y reaccionas ante ellas de una forma que no te gusta?
Ese es uno de los objetivos de este taller de Inteligencia Emocional, que a través, del autoconocimiento sobre tus emociones, aprendas a gestionarlas, para que puedas transformar esa energía emocional en algo útil y positivo. Aumentar esta capacidad nos da confianza, seguridad y positividad.

Estamos continuamente esforzándonos por mejorar nuestro empleo, o mejorar en aquello a lo que nos dedicamos, o ganar más en algo, sea económico o no, o aprender nuevas habilidades y capacidades, etc. Pero, ¿cuanto tiempo dedicamos a escucharnos y esforzarnos por mejorar nuestra vida interior?

«Aquél que obtiene una victoria sobre otro hombre es fuerte, pero quien obtiene una victoria sobre sí mismo es poderoso.»
(Lao-Tsé).

Para inscripciones e información: en el correo electrónico info@terapiapsicologia.es
o bien llamando a 655018293 (David) / 626043735(Ataly).

Nuestros mejores deseos.
David y Ataly.

Psicología, te necesitamos

Necesitamos una verdadera psicología. Desde una perspectiva social, para contemplar aquello que nos inquieta, tenemos que ver más allá de nosotros mismos. Observar y tomar conciencia de que aquello que nos perturba no se deriva exclusivamente de nuestras acciones, pensamientos y emociones.

La psicología occidental ha confrontado desde primera hora esta problemática de forma sesgada. Curioso que sea de interés común al propio sistema político y social actual el que se acentúe los problemas psicológicos exclusivamente en las personas, sin extenderse a la influencia del propio contexto social. De esta forma todo encaja mejor, pues no interesa, a quienes ostentan el poder, que haya disciplinas que atenten contra el régimen establecido. Así, la psicología pierde su arma (alma) principal, que es sino contribuir a la mejora de las personas, no solo de forma individual, sino colectiva.

No es útil crear una psicología revolucionaria, que sea capaz de poner en tela de juicio el propio sistema en el que estamos literalmente sumergidos. Así, año tras año, se van licenciando psicólogos cuya misión es intentar, una vez ponen una consulta de psicología, que sus pacientes se readapten al medio. Y yo pregunto: si usted vive ya de por si en un ambiente contaminado, ¿mi misión como experto es indicarle que usted, que es mi paciente, se ponga una mascarilla y vuelva a lo irrespirable? No digo que no esté bien mejorar nuestra capacidad de adaptación, nuestra voluntad de afrontar las circunstancias difíciles, pero por favor, seamos conscientes de donde viene «el humo». Como psicólogos tenemos que tener la visión de ir más allá de la propia sintomatología de nuestros pacientes, y señalar la fuente, pues es natural, que las cifras de ansiedad y depresión aumenten a un ritmo vertiginoso.

La crisis, o mejor dicho, (hablemos claro), la estafa monumental a la que está sometida la población (con el conformismo o consentimiento derivado de su propio miedo o ignorancia), el consumismo, la falta de trabajo, la aceleración de la vida de las personas, o a la implantación de hábitos corruptos derivados de estas sociedades modernas, hacen, que los problemas psicológicos de la población aumenten. Esto significa que está incrementándose cada vez más el sufrimiento en las personas. Es decir, ser «un ciudadano correcto» en este mundo tiene su coste. Por ejemplo, la competitividad que establece hoy en día casi cualquier trabajo, es un efecto de la exigencia del mercado laboral de obtener el máximo rendimiento de las personas y obtener así los mayores beneficios económicos. Esto afecta por supuesto en el día a día, mira a tu alrededor, se esté trabajando o no, casi todo el mundo tiene prisa.

Por tendencia general, la psicología es un beneficiario de esta problemática, pues no ataca a la raíz del problema, solo se alimenta de sus efectos. Incluso desde algunos paradigmas psicológicos, se atreven a clasificar los diferentes trastornos prescindiendo de una visión más amplia. Por favor, no nos engañemos. ¿Cree usted que estoy exagerando? Toda clasificación psicológica de desequilibrios mentales que atiende a la enumeración, y definición de éstos sin que se atienda a sus verdaderas causas parece un acto de coleccionismo. Desde la óptica de esta argumentación, un trastorno es una desviación de aquello que es lo equilibrado, o más allá, correcto. Mi pregunta es, ¿cómo se puede ser equilibrado en una sociedad como esta? Algún colega sin ser demasiado avispado podría señalar: hay que estar poco cuerdo para adaptarse a este mundo deshumanizado y defender sus valores. Resulta paradójico que adecuarse a uno mismo pase por desadaptarse socialmente. Dejar de participar en aquello que te destruye es algo sensato. O cambiarlo.

Por supuesto, también podríamos hablar de que la sintomatología de los trastornos, son considerados como desviaciones. Perdone usted, pero los organismos de las personas hacen todo lo que pueden para generar homeostasis. Aquello que llamamos incorrecto no son sino mensajes y respuestas que emplea cuerpo y mente, que como mecanismos compensatorios o de defensa nos advierten de que algo hay que cambiar. ¿Tan solo son desviaciones? Por otro lado, el mismo hecho de catalogar a las personas a través de un diagnóstico ayuda a la construcción de significado de aquello que llamamos trastorno. Estos asuntos los trataremos más detenidamente en algún próximo artículo.

Así pues, necesitamos una psicología que esté verdaderamente a favor del individuo, y para eso hay que cambiar la rueda entera, en vez de estar continuamente pegando parches. Necesitamos una psicología que además de indicar los medios para superar obstáculos, señale la raíz de los muchos problemas psicológicos y que ayude a un verdadero cambio. Necesitamos ciencias y disciplinas, tales como la psicología, la sociología, la filosofía, etc., que rompiendo sus propias cadenas se unan para forman un equipo indivisible, aquel que trabaja a favor del verdadero bienestar humano y para su felicidad.

Sé tu propio maestro

Una emoción es energía en movimiento, está sujeta a cambios y transformaciones. Además normalmente nunca viene sola, pues suelen venir acompañadas de otras. Aunque las emociones vienen y van, son pasajeras, algunas pueden venir con una fuerza tal que nos resultan incontrolables. Si la emoción es alegría, ¿por qué intentar controlarla? solo tendríamos que expresarla, vivirla. Pero por ejemplo, si la «emoción fuerte» es miedo, angustia, tristeza, agresividad, ¿qué hacemos? El desarrollo de la Inteligencia Emocional te ayuda a que tú puedas intervenir sobre como quieres encontrarte emocionalmente, a que seas tu propio maestro.

Una vez conocí a una chica con un tatuaje entre su hombro y su pecho, cuyo mensaje me pareció muy curioso: «a partir de aquí mando yo». Es cierto que no podemos cambiar todas las situaciones que nos vienen desde fuera de nosotros, pero…¿podemos aprender a manejar las que ocurren dentro? Esa es la cuestión, si lo de fuera no podemos cambiarlo y lo de dentro nos resulta incontrolable, ¿tenemos verdaderamente el timón de nuestras vidas? o… ¿somos como barcos veleros poseídos por cualquier viento?

Lo interesante es que cuando aprendemos a gestionar nuestras emociones, a manejarlas, avanzamos hacia la madurez de aquel que sabe situarse donde quiere estar. Estar donde uno quiere estar, sentir lo que uno quiere sentir, transformar la mala energía emocional en fuente de aprendizaje que nos sirva para crecer. Ese debe ser el propósito de trabajar con tu inteligencia emocional, que avances hacia tu felicidad a través del autoconocimiento. No, no es aprendizaje sobre mecánica, ni sobre informática, ni sobre bricolaje, es aprendizaje sobre ti mismo, y no hay nada mas importante que eso. La Inteligencia Emocional está dentro, no fuera.

Vamos a utilizar una metáfora. El maestro de Aikido, un arte marcial que viene de Japón, busca la neutralización del contrario en situaciones de conflicto utilizando la misma fuerza enemiga para aprovecharla en su favor, derribando así su oponente. Sin embargo, si alguien cercano va a darle un cariñoso abrazo, el maestro lo recibe con afecto. Lo mismo ocurre con la Inteligencia emocional, saber gestionar tus emociones, implica quedarte con las emociones saludables que te hacen vibrar positivamente, y transformar las emociones negativas en aprendizaje, disminuyendo y anulando su sufrimiento. El desarrollo de la Inteligencia Emocional es un entrenamiento para convertirnos en maestros de Aikido emocionales. Abrazar lo bueno que viene, transformar lo malo.

Taller de Inteligencia Emocional

La Inteligencia Emocional es la capacidad para identificar, comprender, y manejar o gestionar las emociones propias y la de los demás, de manera que consigamos más equilibrio en nosotros, pero también con quienes nos rodean.

Esta capacidad se puede ejercitar; y resulta, que entrenar la Inteligencia Emocional es algo muy interesante, productivo y necesario. Partimos de que no existe un solo tipo de inteligencia, sino varias. Igual que existe una inteligencia fundamentalmente analítica, que nos sirve para razonar a través del pensamiento, como es la Inteligencia Racional, existe también una inteligencia sobre las emociones. Autores como Howard Gadner, propuso su modelo de las inteligencias múltiples, refiriéndose a que no existía un solo tipo de inteligencia, sino bastantes más, llegando a formular hasta ocho diferentes.

No obstante todas las clasificaciones sobre los tipos de inteligencia pueden ser algo subjetivas.

¿Por qué trabajar nuestras emociones? Nuestra respuesta es clara y concisa. Uno puede ser un estupendo matemático, ser un buen analista sobre cualquier materia, acumular mucho conocimiento, etc., pero ninguno de estos aspectos del intelecto está relacionado directamente con ser feliz. Sin embargo, el entrenamiento de la Inteligencia emocional, al implicar autoconocimiento y fomentar el desarrollo personal, supone trabajar por y para nuestra felicidad y bienestar.

Es por ello que vemos muy necesario fomentar este tipo de talleres, porque queremos que las personas, a través de ejercicios y dinámicas, puedan trabajarse, conocerse y aprender sobre ellas mismas. Aquí os dejo datos sobre el próximo taller, apuntaros, pues las plazas son limitadas:

Martes y viernes, entre el 2 y el 19 de Junio, de 17:00 a 20:00 horas.

-El taller se impartirá e nuestro centro de psicología, en la calle San Juan de Letrán, nº4, 1ºA, en Granada capital.

-Son 6 sesiones que se dividen en tres bloques, donde se van a trabajar aspectos básicos del desarrollo emocional, a través de dinámicas individuales y grupales. También aportaremos herramientas interesantes a través de ejercicios de visualización y meditación.

-Su precio son 40 euros, en un total de 18 horas.

Para poder apuntaros tenéis varias opciones, o bien podéis enviar un correo electrónico a info@terapiapsicologia.es o bien llamando a los teléfonos 655018293/626043735

¡Anímense! ya verán como merece la alegría. Un fuerte abrazo.

La importancia de tu contexto. Tú decides

Aquello con lo que interactuamos, nos transforma. Todo está en continuo cambio. Realmente somos como esponjas que absorben mucho de lo que hay a nuestro alrededor, e incorporamos constante aprendizaje. Al mismo tiempo, somos emisores y protagonistas de experiencias que promovemos, tú decides cuáles.

¿Os habéis fijado alguna vez en el carácter de la gente rural, más asociada a los pueblos? ¿Os habéis fijado en algunas de las actitudes de la gente de las grandes ciudades? Por supuesto, aun habiendo de todo, hay algo que no pasa desapercibido, y es que la gente de las grandes urbes tiende a ir más acelerada, debido a que sus vidas discurren en contextos donde todo ocurre más deprisa. Esto es propio de las sociedades industrializadas, y entre las causas, probablemente, se encuentren, el situar a las personas lejos de zonas de naturaleza, que son nuestras fuentes originales; y su energía, ya de por sí, contribuye a armonizar nuestro cuerpo y mente. ¿Habéis observado que ocurre cuando permanecéis más o menos durante un tiempo prolongado en un espacio natural? Aunque su percepción a veces sea muy sutil, lo cierto es que nos sentimos mejor con nosotros mismos. Pero, ¿por qué?, antes de que sigan leyendo, párense, reflexiónenlo un momento.

La cuestión es que la experiencia es un intercambio de energía. En los ejemplos que hemos puesto, las sociedades capitalistas e industrializadas, orientadas a la productividad del individuo, se caracterizan por un número exacerbado de personas que conviven, literalmente, unas encima de otras, y donde todo va demasiado deprisa. Hay una dependencia del reloj constantemente, hora a hora. Estas circunstancias mecanizan a las personas, las cuales se vuelven menos espontáneas, alejándolas de su propia libertad. No es de extrañar que participar de esa energía, nos termine estresando. Como tampoco lo es, que las personas de grandes ciudades, cuando toman vacaciones, quieran ir a contextos rurales y naturales. En los otros casos, tanto si vamos a la montaña, playa, campo o bosque, venimos más armonizados, mejor con nosotros mismos. Esto ocurre debido a un fenómeno de «sincronización», nuestro reloj biológico y también nuestra vibración de energía se ajusta mucho mejor al árbol que al hormigón.

Fijaros pues la importancia que los contextos tienen en nuestras vidas, y como condicionan nuestros estados de ánimo. Así pues, es mucho más fácil, tener ansiedad si vivimos en una ciudad que en contextos rurales. Con la depresión ocurre exactamente lo mismo. No digo que todos los problemas se deriven de la influencia de donde vivimos, solo que son elementos importantes a considerar.

Sin embargo, no solo los lugares donde vivimos nos influencian. Por ejemplo, el trabajo que tenemos, nos influye en la actitud y la visión que tomamos hacia el mundo. Evidentemente, las condiciones laborales, determinan en mucha proporción la simbiosis de la que se nutre la experiencia. Por ejemplo, las personas que trabajan la tierra, a pesar de todo lo positivo que les aporte ese contacto con una fuente natural, si tienen que echar más horas que un reloj, y si trabajan de forma mecanizada para poder producir lo máximo, volvemos a lo mismo que hablábamos, máximo rendimiento, máxima productividad, poca autorrealización personal. ¿Qué tipo de trabajo te haría realmente feliz? ¿Podrías conseguirlo?

El contexto de las personas que nos rodean también es muy importante. Somos seres sociales, y como tales, necesitamos relacionarnos, expresarnos, escucharnos, etc. La calidad de nuestras relaciones con los otros es un factor considerable de nuestra propia felicidad.

Por último, señalo nuestra capacidad para elegir; todos tenemos el timón de nuestro barco, aunque a veces vengan tormentas. Ser consciente y hacernos responsables de que tenemos las riendas de nuestra propia vida es fundamental para saber elegir, donde vivimos, a que nos dedicamos, y con quien nos relacionamos. Si la experiencia se nutre de esa interacción, sin olvidarnos de depositar “luz” en aquello que hagamos, hemos de tener en cuenta de si aquello en lo que participamos nos hace realmente felices. Aún pueden seguir decidiendo.

La educación, la filosofía y la psicología deben de estar al servicio de aportar a las personas un sentido eficiente de autonomía que les haga responsables de sus propias vidas. Que las personas aprendan a elegir por sí mismas, según que les dice su interior aun cuando a veces, esto suponga romper con los caminos sociales preestablecidos. .

Dejar de hacer lo que no funciona

Hemos de dejar de hacer lo que no funciona. Las dificultades aparecen cuando a pesar de insistir sobre algo en una dirección determinada no obtenemos resultados satisfactorios. A veces nos empeñamos en aumentar nuestra energía en ello, esperando que así todo se solucione. Cuando esto tampoco funciona nos vemos en la tesitura de tener que cambiar de estrategia, pero ¿qué otra estrategia podemos emplear?

Cambiar nuestros hábitos y actitudes no siempre es fácil, pero aún más complicado puede ser detectar nuevos caminos que propongan verdaderas soluciones a nuestros problemas.
Tanto nuestros mecanismos mentales, emocionales y comportamentales han sido adquiridos socialmente y moldeados en nuestra experiencia e interacción con lo que nos rodea. Por ello a veces somos demasiado rígidos en tales afrontamientos. Debemos de aprender a desestimar aquello que no nos funciona, aprender a desaprender lo adquirido, para abrirnos a nuevos recursos y herramientas que apunten al camino verdadero de superación. El agua cuando corre, siempre busca su mejor camino, su secreto es la flexibilidad.

El poder del cambio

Si tenemos en cuenta cómo influimos en nuestro entorno al mismo tiempo que nos condiciona, podremos tomar conciencia cómo puede cambiar éste si cambiamos nosotros. Tendemos a generar patrones de comportamiento, pensamientos y emociones en la relación con los demás, pero también con nosotros mismos. Muchas situaciones influyen en las conductas de las personas, en sus pensamientos y emociones, que podemos considerar como subsistemas personales. Tomar consciencia de ello favorece el poder del cambio y nuestra capacidad de manejarnos en diferentes situaciones.

Para visualizarlo mejor, podríamos imaginar cada uno de estos subsistemas como engranajes dentro de nuestro sistema como persona, que a su vez engrana con otros sistemas de otras personas, y como todos ellos pueden formar un entorno.
A veces, estos circuitos de comunicación pueden ser bastante cerrados, es decir, tendemos a comportarnos de la misma manera de forma continua, respecto a nosotros, los demás, o incluso frente a un problema.
Ante una circunstancia adversa ponemos en acción intentos para cambiarla. Sin embargo, los problemas no existen hasta que nuestro intento de solución se vuelve ineficaz, pues si fuese eficaz, ya no sería un problema. Intentar cambiar algo varias veces de la misma manera cuando no funciona, nos lleva a la frustración. Si la solución depende de lo que intentamos, ¿por qué no intentamos otra cosa?

Todo está conectado, por ejemplo, nuestra forma de dirigirnos a los demás influye en cómo los demás se dirigen a nosotros, ¿por qué intentar entonces cambiar a los demás? El verdadero cambio empieza en uno mismo. Lo maravilloso de un cambio positivo no solo está en que nos mejora a nosotros, sino ver como se generaliza en lo que hacemos o con quienes nos relacionamos. Esto a su vez refuerza el poder del cambio, generándose una nueva forma de interacción.

Frases reflexivas

Aquí os dejo algunas frases reflexivas para motivarse, que a todos normalmente nos gustan. Algunas las leí no sé donde, otras de algún autor, otras las escribí yo algún buen día. Espero que sirvan al menos para haceros reflexionar. Os invito a que hagáis las vuestras propias y me las escribáis en los comentarios, así compartimos. Escribiré algunas entradas en adelante con este tipo de frases positivas. Mis más sinceros buenos deseos.

«No hay mejor manera de cambiar nuestro entorno que empezar por nosotros mismos»

«El hombre que obtiene victorias frente a otros hombres es fuerte, pero aquél que obtiene victorias sobre si mismo es muy poderoso» (Josh Billings).

«¿Te sientes atado?…Todo nudo tiene su desnudo».

«A veces comenzar algo suele ser difícil, pero peor es aun no haber intentado nada»

«El fracaso solo llega cuando dejas de intentar tener éxito»

«En cada obstáculo existe una oportunidad para aprender algo que necesitamos»

«Adaptarse a una sociedad enferma, enferma»

«No hay mayor engaño que engañarnos a nosotros mismos»

«La felicidad no consiste en hacer lo que uno quiere sino en querer lo que uno hace» (Jean Paul Sartre).

«El sol siempre vuelve aparecer tras la noche más oscura»

«En las adversidades sale a la luz la virtud. Algunos se hicieron sabios equivocándose»

«No intentes cambiar a nadie, solo ayuda a quién se quiera cambiar a sí mismo»

«El camino más autentico es el que empieza en nosotros mismos»